El muro de Berlin

El muro de Berlin

Muro de Berlin

El Muro de Berlín, Berlin Mauer  en alemán, dividió la ciudad de Berlín desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989. La parte oeste u occidental estuvo controlada por los sectores estadounidense, francés y británico, que juntos formaron la República Federal de Alemania (RFA), mientras que la zona este u oriental fue ocupada por la República Democrática Alemana, el sector soviético. Un muro de 45 kilómetros de largo sirvió de frontera interalemana durante esos años.
Fue la RDA la parte que decidió levantar el Muro debido a la pérdida de población que estaba sufriendo dada su desgastada situación económica. Durante el período del terror, la frontera estuvo protegida con numerosas medidas de seguridad para que los ciudadanos no pasaran del este al oeste. Algunas personas consiguieron cruzar el Muro, sin embargo, más de 100 personas murieron en el intento y unas 3.000 fueron detenidas. Finalmente, a finales de 1989, gracias a la apertura de las fronteras entre Austria y Hungría, se produjo la caída del Muro de Berlín y los berlineses fueron liberados tras 28 años de separación.

Actualmente, el turismo en Berlín gira en torno a estos hechos y se pueden apreciar diversos restos del Muro a lo largo de toda la ciudad. El punto que más llama la atención de los visitantes es la East Side Gallery, un tramo de 1,3 kilómetros de Muro, el de mayor longitud. Esta galería de arte al aire libre es una ubicación perfecta para los amantes de la fotografía, ya que las paredes están cubiertas por impresionantes pinturas realizadas tras la caída del Muro por graffiteros protestantes, llamando especialmente la atención dos de ellas: en la que aparece el líder ruso Leonid Brezhnev besando a Erich Honecker, líder de la RDA, y en la que se puede ver un curioso Trabant (automóvil utilizado en la Alemania oriental) cruzando el Muro. Pasear admirando los trazados y mensajes es una visita obligada y uno de los mejores pasatiempos de Berlín, ya que el viajero sentirá una gran empatía por todo lo que pasó en aquella época.

Otro de los enclaves más importantes se encuentra en la calle Niederkirchnersrasse y es el llamado Museo de la Topografía del Terror. Allí se encuentra una gran parte del Muro de Berlín bastante bien conservado en el que se pueden observar los cables de acero que formaban el interior de las paredes para darles resistencia, así como algunas de las pintadas originales. Los turistas fueron despedazando el Muro para llevarse un recuerdo con ellos y estuvo a punto de ser demolido, pero finalmente decidieron conservarlo y ahora está protegido. En 1933, ese mismo lugar estaba ocupado por la sede de la GESTAPO, la Policía Secreta del Estado que interrogaba y torturaba a los que osaban oponerse al régimen hitleriano. Así, a lo largo del tramo de Muro, hay una exposición formada por carteles con curiosas fotografías y escalofriantes historias sobre este cuerpo de seguridad entre 1933 y 1945. Además, al lado de esta exposición se puede entrar a un edificio en el que sigue el museo con más imágenes e información. Una visita instructiva a la vez que abrumadora.

Por otra parte, la historia también puede ser recordada a través del Memorial y centro de documentación del Muro de Berlín. Este conjunto, ubicado en Bernauer Strasse, ofrece información a través del centro de visitantes y muestra un trozo del Muro conservado casi en su totalidad, incluyendo franja de la muerte, alambradas y una torre de vigilancia. Asimismo, en el centro de documentación, el turista podrá hacerse una idea bastante clara acerca de la historia del Muro y de la ciudad. En la misma zona se encuentra la Capilla de la Reconciliación, que se construyó en memoria de la Iglesia de la Reconciliación, volada en 1985 debido a que estaba ubicada justo sobre la franja de la muerte.
La milla histórica del Muro de Berlín también sirve de gran ayuda para que los turistas reconstruyan la historia. Se trata de una exposición permanente en cuatro idiomas que consiste en 30 estaciones a lo largo del recorrido del Muro, puntos en los que el viajero encontrará información y fotografías sobre lo que sucedió en el lugar en el que se encuentran. Además, se pueden encontrar numerosos trozos del Muro con graffitis por toda la ciudad.

 

Vista actual del Checkpoint Charlie
Vista actual del Checkpoint Charlie

Por su lado, el Checkpoint Charlie, en Friedrichstrasse, es una réplica del paso fronterizo más importante entre la zona de control estadounidense y la soviética y es un punto del Muro muy representantivo y emblemático en el que poder sacar una fotografía para el recuerdo junto a actores disfrazados de soldados americanos y rusos. Finalmente, algo que siempre resulta muy curioso es que el recorrido del Muro está marcado por una fila doble de adoquines en el suelo, por lo que es muy fácil seguirlo caminando u orientarte y saber en qué lado estás en cada momento de esta asombrosa visita a Berlín.

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