El parlamento Alemán

El Parlamento Alemán de Berlín se encuentra situado en la Plaza de la República, ahora ocupada por una enorme y llana ladera verde donde los berlineses aprovechan para relajarse en los días soleados. El llamado Palacio del Bundestag está ubicado en el antiguo edificio del Reichstag, un gran monumento histórico neorrenacentista culminado ahora por una impresionante cúpula de cristal moderna. El edificio fue restaurado y modificado a finales del siglo XX para dotarle de su nueva función.

Historia

En 1984 finalizó la construcción del Parlamento de Berlin, el cual albergó a las grandes fuerzas políticas alemanas hasta que, tras la I Guerra Mundial, obreros y soldados protagonizaron la República de Weimar y tomaron el edificio. La política de represión que llegó a Alemania con el nazismo hizo que los poderes del Parlamento se perdieran y, en 1933, se produjo un incendio bastante sospechoso en el Bundestag que acabó recayendo sobre un comunista holandés, acusación que benefició por completo a los nazis. Aprovechando esto, Hitler promulgó leyes de excepción y abolió muchos de los derechos fundamentales de la Constitución de 1919 de la República de Weimar.

Tras la II Guerra Mundial, el Parlamento fue destruido y, posteriormente, reconstruido, a excepción de la cúpula original, la cual fue diseñada por el arquitecto Norman Foster tras ganar un concurso. El original diseño de vidrio intenta simbolizar la Reunificación Alemana y fue algo polémico en un principio, pero ahora es uno de los lugares más turísticos y emblemáticos de la ciudad de Berlín.

Visitar el parlamento Alemán

 

Parlamento Alemán
Interior de la cúpula de cristal

 

Existen tres opciones de visita gratuita al Parlamento: una visita guiada por el interior, el acceso a la cúpula y una comida en el restaurante de la azotea del Reichstag . Actualmente, es preciso realizar una reserva previa a una hora determinada, ya que tiene una gran afluencia de viajeros, pero si acudes antes de tu turno y hay hueco, los guardias te dejarán pasar. En el caso de que no hayas podido reservar a través de Internet, existe un centro de visitantes en el que el turista es identificado y, si hay plazas libres en ese momento, puede acceder al Parlamento. Si no hay, confirman la reserva para otro momento. Lo recomendable es reservar con anterioridad, ya que se forman unas colas enormes en las que se pierde mucho tiempo.

En cuanto al restaurante de la azotea, el horario es de 9:00 a 16:30 y de 18:30 a 00:00 y es de gran calidad, aunque los precios pueden ser algo caros respecto a la media. Por su parte, las visitas guiadas dentro del Reichstag son organizadas por el propio Parlamento e incluyen la visita a la cúpula y un recorrido por las localizaciones más destacadas del edificio. Esta visita integra, entre otros rincones, la Sala de Plenos, donde el guía explica el funcionamiento del Parlamento Federal; o el hall principal, donde hay varias maquetas del edificio y de Berlín, así como inscripciones en las paredes de los soldados soviéticos en la Segunda Guerra Mundial.

La visita más común es la de la cúpula y comienza con una subida en ascensor hasta su parte baja, donde te hacen entrega de una audioguía en diez idiomas que sirve de gran ayuda y mediante la cual el turista es informado pormenorizadamente durante 20 minutos acerca del edificio del Reichstag y sus alrededores, del Bundestag Alemán, del trabajo del Parlamento y de las vistas que se aprecian a lo largo del recorrido.

 

Azotea parlamento Aleman
Azotea del parlamento Alemán

 

Junto a la cúpula, hay una enorme azotea desde la que se obtienen unas maravillosas vistas de todo Berlín, aunque la Torre de la Televisión o la Catedral de Berlín ofrecen un paisaje mucho más admirable. Desde aquí, se accede a la cúpula en la que, nada más entrar, el turista encontrará una gran estructura central compuesta por 360 espejos que dan luz a la Sala de Plenos del Parlamento, situada justo debajo de la cúpula. Los espejos de la curiosa estructura son móviles y, según estén orientados, regulan el paso de luz y controlan la temperatura de la sala. La cúpula está internamente rodeada por unas rampas por las cuales los viajeros la recorren a lo largo de 230 metros con ayuda de la audioguía, la cual funciona con sensores y va informando acerca de lo que se puede ver desde cada punto según vas caminando.

Como ya hemos citado anteriormente, la audioguía dura unos 20 minutos, pero la visita puede hacerse más despacio, ya que es recomendable pararse a hacer fotografías de las vistas y a admirar las imágenes sobre la historia del Reichstag que están a lo largo del recorrido. Al llegar al punto más alto, los visitantes pueden hacer un descanso sentándose y mirando hacia el cielo a través de la parte más alta, que se encuentra descubierta. La visita puede hacerse de día o de noche, desde las 8:00 de la mañana hasta las 00:00 horas, aunque la entrada de turistas se cierra a las 22:00, datos a tener en cuenta en una de las visitas obligadas en el viaje a Berlín.

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