48 horas en Atenas

Siempre me ha resultado enormemente atractiva la historia de Grecia y visité Atenas con mi familia cuando era tan solo una niña. De aquél viaje guardo un imborrable recuerdo y siempre he deseado volver a visitar la ciudad.

Hace poco tiempo volví a ver imágenes de Grecia en una reciente comedia, Mi vida en ruinas, película rodada en Atenas y los recuerdos volvieron a mi mente. No paré de darle vueltas a la idea de viajar de nuevo y volver a ver las maravillas que tiene esa ciudad.

Conseguí convencer a mis amigas y sin pensarlo mucho decidimos hacer un crucero en el que la primera parada sería en Atenas.

Información necesaria para viajar a Atenas:

Documentación: DNI o Pasaporte en vigor.
Moneda: Euro
Idioma: Griego pero no te preocupes, los griegos hablan inglés bastante bien.
Clima: Mediterráneo templado
Horario comercial: Parecido al nuestro aunque los sábados cierran a las 18:00h.
Hora oficial: Una hora más que en España.
Medios de transporte: Autobuses, Metro, Tren de cercanías, Taxi, Bus turístico
Asistencia sanitaria: La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) os facilitará la atención sanitaria gratuita.
Política y religión: Grecia es una república parlamentaria y democrática. La religión mayoritaria (casi el 98%) es el cristianismo ortodoxo.

Mapa de Atenas

Primer día. Llegada al puerto de Atenas, el Pireo

En una soleada mañana del mes de julio desembarcamos en El Pireo, el puerto de la ciudad de Atenas. El puerto se encuentra bastante alejado del centro de la ciudad pero nada más salir del barco se respiraba un ambiente alegre y bullicioso. Recordé momentos de mi anterior visita y vi que todo seguía igual, el puerto estaba repleto de gente y de una luz que lo hacía muy especial.

El puerto de Atenas está muy cuidado y tiene una actividad incesante. Si paseas por sus alrededores podrás ver desde enormes buques hasta barcos pequeños y también una Iglesia Ortodoxa a unos 100 metros, llamada Agia Triada.

Preguntamos por la forma de llegar al centro y nos dijeron que resultaba imposible llegar andando hasta la ciudad. Nos informaron amablemente de tres posibilidades para desplazarnos:

Tomar un tren en Monasteraki (el barrio está a unos 10 kms. del puerto) y cuesta unos 5 euros ida y vuelta.

Ir en Metro desde El Pireo. La estación está frente a los muelles de salida y en unos 15 minutos andando llegaríamos al Metro. Es la opción más económica (desde 1,40€) y es fácil moverse dentro, se trata de tres líneas (roja, azul y verde) y 51 estaciones. Puedes bajar y volver a subir por el mismo precio. Más adelante nos sería de mucha utilidad.

Tomar un bus turístico, en la misma terminal, que nos llevaría hasta el centro de Atenas con un interesante recorrido y con explicación incluida. El precio del bus ronda los 22 euros pero puedes bajar y volver a subir cuantas veces quieras.

La verdad es que los taxistas no gozan de muy buena fama y desechamos la idea de tomar un taxi por miedo a que nos pudiesen timar. Posteriormente comprobamos que había que pactar previamente el precio, así no tendríamos desagradables sorpresas.

Decidimos montarnos en el bus turístico y comenzar el recorrido. Mis amigas y yo estábamos impacientes por conocer cada detalle de la explicación y bajarnos en cada parada que nos resultase interesante, os cuento lo que vimos:

El recorrido fue apasionante y nos introdujo de lleno en la historia y vida de Atenas. No pudimos resistirnos a visitar el Museo Arqueológico de Pireo, nos hubiera gustado dedicarle más tiempo pero comprobamos que estaba repleto de importantes tesoros arqueológicos, procedentes de excavaciones y de donaciones particulares. La riqueza del museo es impresionante teniendo en cuenta que, en la antigüedad, el Pireo fue el puerto más importante del Mediterráneo.

El Puerto Mikrolimano es un pequeño puerto deportivo con buenos restaurantes en los que se puede disfrutar de la gastronomía griega y de unas preciosas vistas.

Una de las principales atracciones de Atenas es el Planetario digital que es el mejor equipado y más grande del mundo.

Si en nuestra próxima visita a Atenas logramos ahorrar más dinero, nos alojaremos en el Hotel Athens Ledra, es un magnífico hotel y tiene una vista espectacular al Acrópolis.

Paseamos un buen rato por el Jardín Nacional que es el parque más bello e importante de Atenas para llegar a la Plaza Sintagma. Estos dos lugares merecen la pena recorrerlos, disfrutarlos y hacer unas buenas fotografías.

La Plaza Sintagma es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Tiene una privilegiada situación y es la más concurrida a la hora de celebrar fiestas, conciertos y también manifestaciones. A cualquier hora estará repleta de gente que disfruta de sus cafeterías, puestos… Su visita es fundamental si viajas a Atenas.

Y llegamos al barrio de Plaka también conocido como el “barrio de los dioses” donde finalizamos nuestro recorrido y donde nos alojaríamos durante dos noches en uno de sus numerosos hoteles. Se trata de una zona turística con pequeñas calles y plazas que parecen un laberinto. El barrio está situado al pie de la Acrópolis y está lleno de tiendas y tabernas típicas.

Segundo día. Excursión organizada por la Grecia clásica

Después de un merecido descanso nos recogieron en la hotel para comenzar bien temprano con un recorrido en autobús por los principales monumentos de Atenas, que incluía: el Arco de Adriano, la Iglesia de San Pablo, la Casa del Parlamento, la Tumba del Soldado Desconocido, la Catedral Católica, la Universidad de Atenas, la Academia de Atenas, la Biblioteca Nacional, el Estadio Panatenaico, el Zappeion y la visita a la Acrópolis que sería nuestra próxima parada.

La Acrópolis es la joya de Atenas por excelencia y pienso que de toda Grecia, se trata del principal monumento del país.

La traducción literal de acrópolis es ciudad alta que estaba presente en la mayoría de las ciudades griegas. Cumplía una doble misión: defensiva y representar un lugar de culto

Se extiende en unos 300 metros de largo y 150 de ancho, además se eleva 156 metros sobre la ciudad, lo que la otorga de unas vistas impresionantes. Dentro de este complejo arquitectónico destacan el Partenón y el templo de las Cariátides que son los monumentos más importantes de todo el recinto aunque también destacan por su enorme belleza el Ágora de Atenas y el Templo de Hefestión.

El Partenón fue construido en la época de Pericles y es uno de los principales templos que se conservan. El principal material utilizado fue el mármol blanco que albergaba la imagen de oro y marfil de la diosa de Atenea Parhenos una estatua de doce metros de altura.

Atenas Partenos, réplica elaborada por Alan LeQuire de la famosa estatua de Fidias a escala

Descendiendo por la otra ladera de la Acrópolis resulta una visita imprescindible, por ser monumentos igual de importantes, ver el Ágora de Atenas y el Templo de Hefestión.
El Ágora era un gran espacio público con edificios que se utilizaban para diferentes funciones. La vida social, política y comercial en la antigua Atenas se desarrollaba en el Ágora y allí se celebraban: reuniones, elecciones, celebraciones, religiosas, competiciones, debates políticos…

En el mismo Ágora de Atenas se encuentra el Templo de Hefestión. Dedicado a Hefesto y a la diosa griega Atenea, es sin duda una de los templos dóricos que mejor están conservados de toda Grecia.
https://www.google.es/maps/place/Hefesti%C3%B3n/@37.975595,23.7214521,15z/data=!4m5!3m4!1s0x0:0xc0609dde4db88bed!8m2!3d37.975595!4d23.7214521

Nuestra última parada sería en el Museo de la Acrópolis, el más importante en Atenas. Fue inaugurado en el año 2009 y está dedicado a exponer y conservar los restos que se hallaron en la Acrópolis y que representan la historia y el culto religioso de la antigua ciudad de Atenas.

Regresamos al Hotel, cansadas pero felices, después de un día repleto de visitas a las maravillas de la antigua civilización griega. Hemos visto grandes iconos de la historia de Atenas que reflejan esa ciudad armónica y que son un símbolo de la sociedad democrática que soñaba el gran Pericles.
Cuando lleguemos cenaremos en las tabernas típicas del barrio de Plaka, las tabernas se parecen a los bares que tenemos en España, se pueden tomar raciones, pinchos… y sentarnos en sus terracitas. Probaremos una recomendación, la Taverna Plátanos famosa por su saganaki (exquisito queso frito) y el delicioso postre de yogur.

Nuestro último día en Atenas lo dedicaríamos a relajarnos y a realizar actividades más lúdicas: paseos por el centro, compras y buena gastronomía.

Tercer y último día en Atenas. Compras de suvenires y almuerzo relajado.
En Atenas se pueden comprar piezas de plata y oro con diseño griego que reproducen joyas antiguas y también otros diseños más modernos.
Existen réplicas de monumentos arqueológicos, de diferentes calidades, algunas firmadas que son muy demandadas como los jarrones y objetos de bronce.

Hay productos de alimentación muy típicos como las especies, las aceitunas, la miel, el aceite de oliva, los licores…
Si se dispone de un buen presupuesto el lugar ideal es visitar el barrio de Kolonaki, donde se encuentran los comercios más lujosos y las tiendas de los principales diseñadores griegos.
Como estábamos alojadas en el barrio de Plaka nos quedamos visitando sus tiendas para comprar algunos regalos y productos típicos griegos. Había objetos de cerámica y cobre muy originales, no nos pudimos resistir a llevarnos algún recuerdo.
Hicimos otras compras en los alrededores de la Plaza Sintagma, en algunas de sus calles había numerosas tiendas con ropa de marca muy conocidas y otras con diseños más exclusivos
Los domingos por la mañana en Monastiraki, una de las principales zonas comerciales, se organiza un mercadillo en el que se puede comprar: ropa, libros antiguos, Cd´s, relojes… el regateo es habitual y es parecido al Rastro de Madrid, merece la pena conocerlo.

Nos decidimos a probar este en plato en el Restaurante Lithos, (barrio de Monastiraki en la calle Aisopou 17) nos habían hablado muy bien de este lugar y, desde luego, no nos decepcionó.
La mousakka estaba exquisita y la disfrutamos en una terraza muy agradable. ¡De los postres mejor no os cuento más! Creo que tienen la culpa de esos dos kilos de más que nos hemos traído.
Cuando terminamos nuestro almuerzo, estábamos demasiado llenas como para ir en Metro, tomamos un taxi que nos llevó al Puerto de el Pireo (pactamos con el taxista que nos llevaría al destino por 18 euros) donde deberíamos embarcar y continuar nuestro crucero.
En el trayecto mis amigas y yo íbamos comentando la experiencia vivida. Todas coincidimos que lo peor de Atenas era el excesivo ruido en sus calles, la forma de conducir y el sonido constante de los cláxones que no dejan de tocar a cualquier hora del día o de la noche. Tampoco nos convencía el regateo constante a la hora de comprar, siempre te ibas con la sensación de que te habían engañado.
Las maravillas que habíamos visto y disfrutado superan con creces cualquier molestia. Nos íbamos alegres pero a la vez tristes porque nos despedíamos de esta increíble ciudad que es Atenas y que nos había enamorado a las cuatro.

Atenas es una gran ciudad, cargada de historia, hay tanto que ver y disfrutar que requerirá planear otra escapada…Aún no habíamos embarcado y ya estábamos deseando volver a pasear por sus barrios típicos, disfrutar de sus museos, de sus monumentos, de su luz y, cómo no, de su gente.
Antío Athína . yposchómaste na epistrépsei!!!!

BIBLIOGRAFÍA

Turismo.org (julio 2015). Lo haces tú turismo.org: Grecia. http://turismo.org/grecia/

Greece Alt Time classic. (Agosto 2016). Visitgreecce http://www.visitgreece.gr/#&slider1=2

Guía turística, hotels, excursions y circuitos. (Agosto 2016). Atenas. https://www.atenas.net/

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