Corinto

Κόρινθος, Corinto es una de las más famosas ciudades de Grecia. ¡Seguro que al leer su nombre te vienen a la cabeza las clases de historia en el colegio! Corinto es muy conocida por su pasado, su canal, su puerto y por haber sido y seguir siendo un importante cruce de caminos y culturas.

Por supuesto, te recomiendo que veas el famoso canal de Corinto, que permite pasar de Ática al Peloponeso. No te resultará difícil encontrarlo: lo hallarás con facilidad al recorrer la carretera que lleva de Atenas a Corinto (ΠΑΛΑΙΑ ΕΘΝΙΚΗ ΟΔΟ ΑΘΗΝΩΝ ΚΟΡΙΝΘΟΥ). Te aconsejo que aparques antes o después del puente para que puedas disfrutar recorriéndolo a pie, si no desde el centro de la ciudad puedes coger un autobús que te dejará precisamente allí. En cuanto llegues justo en medio del puente detente y baja la mirada: ahí está. El canal de Corinto, ¡justo debajo de tus pies! Si hay suerte, puede que hasta puedas ver algún barco pasando lentamente entre las altas paredes rocosas, cuyo color amarillento contrasta con el azul intenso del agua.

En la antigüedad, no había manera de pasar del mar Egeo al Jónico, a no ser que se circunnavegase el Peloponeso. Por eso, los primeros proyectos para la construcción del canal datan de hace muchísimos siglos. Periandro, tirano de la póleis de Corinto en el siglo VII a.C., ya había tomado en consideración la necesidad de cortar el ístmo que mantenía unidos la Hélade y el Peloponeso. Sin embargo, la leyenda cuenta que su idea se quedó en nada, puesto que el oráculo de Delfos le desaconsejó llevarla a cabo. Sucesivamente, otros reyes intentaron seguir con el proyecto y hasta el mismísimo emperador Nerón quiso realizarlo, pero acabó desistiendo. La dificultad de ejecución de la obra y los intereses económicos fueron sin duda razones de peso para que no se llegara a inaugurar el canal hasta muchos siglos más tarde, en 1893. Las obras duraron 11 años y fueron llevadas a cabo por una sociedad griega. Podrás comprobar lo imponente que resulta el canal desde el puente: las paredes llegan a medir hasta 90 m de altura por tan solo 6 km de largo. Al ser tan altas, las paredes son bastante frágiles lo cual, de vez en cuando, llega a causar algún desprendimiento de roca que se suele controlar con frecuentes obras de dragado.

El canal es uno de los lugares de interés más destacados de Corinto: podrás disfrutar de las vistas, de los colores, sacar fotos, comprar souvenirs en los numerosos puestos de alrededor (cerámica, objetos de artesanía, productos de piel, joyas). También podrás probar uno de los platos griegos por excelencia mientras disfrutas de la vista del estrecho. De hecho, hay algunos bares y puestos de comida cerca del canal. Sin duda, te recomiendo uno en concreto: se encuentra justo después del puente (a mano derecha si miras por la carretera en dirección Patras) y vende unos de los mejores souvlaki que jamás he probado y todo por un precio realmente irrisorio. En cambio si te gustan las emociones fuertes y la adrenalina, también podrás hacer bungee jumping en el mismo canal. ¿Te atreves?

Canal de CorintoCanal de Corinto

La moderna ciudad de Corinto se encuentra muy cerca del canal. Sus calles repletas de tiendas y talleres artesanos, sus plazas, sus parques y su puerto te encantarán. En sus tabernas y restaurantes podrás probar deliciosos platos típicos de la cocina griega para acompañar con algún vino local, como el Agiorgitikos. Si la nueva Corinto te hará descubrir la belleza de la Grecia moderna, prepárate para ver la zona del Acrocorinto (Ακροκόρινθος), sin duda mi parte favorita de la ciudad. “Acro” en griego significa “alto”, por lo tanto aquí nos encontramos en la parte alta de la ciudad que conserva los restos de la antigua póleis. A mí, apasionada desde pequeña de historia griega, siempre me llena de emoción ver el Acrópolis, el templo de Apolo (que se encuentra en el centro de la antigua ciudad y que data del siglo V a.C.), el de Afrodita, el foro romano, la fuente de Pirene (que sigue abasteciendo la ciudad). Es como un salto al pasado, un salto para descubrir una civilización a la que debemos mucho y una ciudad, Corinto, que, como podrás comprobar, tenía una posición verdaderamente estratégica. Una vez en el Acrocorinto, también merece la pena visitar el Museo Arqueológico que conserva restos de la historia de la ciudad desde el Neolítico hasta la Edad Media. Ten en cuenta que el Acrocorinto es una zona al aire libre, por lo tanto te aconsejo que la visites temprano por la mañana, ¡especialmente si no te gusta el calor tanto como a mí! Además, no olvides que las visitas al recinto arqueológico sólo se pueden realizar de 8 a 15.

Con tanto calor, también apetece darse un chapuzón, ¿no?

Playas cerca de Corinto

Loutraki (8 km de Corinto), aparte de ser una de las playas más bonitas de la zona (bandera azul desde 1987), es internacionalmente conocida por sus aguas termales y por sus manantiales de agua mineral. Si te gustan los spas, éste, sin duda, es el mejor sitio de la zona para que te dejes mimar y puedas desconectar.
Vrachati (12 km de Corinto), es una de las playas más famosas del Golfo de Corinto. También cuenta con bandera azul. Podrás disfrutar de la cercanía con lugares de interés histórico, artístico y natural y empaparte de cultura griega.
Laka Zeza, también en el Golfo de Corinto, es el lugar ideal si lo que te apetece es desconectar del todo y pasar unas vacaciones a estrecho contacto con la naturaleza. Podrás hacer snorkeling, escalada, dolphin-watching, piragüismo, dar paseos por el bosque, etc. Se trata de una playa incontaminada, muy poco turística, donde la reina por excelencia es la naturaleza. Su mar cristalino, sus pequeñas calas blancas que contrastan con el bosque te dejarán sin palabras.

Corinto sin duda te regalará muchas emociones: desde saltos al pasado hasta saltos a la más bella y pura naturaleza. Que la disfrutes.

ACROCORINTO: Museo Arqueológico: horario de 8 a 15.
Entrada general: 6 euros
Entrada reducida: 3 euros (menores de 18 años, mayores de 65 y estudiantes de la Unión Europea)

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