British Museum

Considerado uno de los museos más antiguos del mundo, el British Museum o Museo Británico se ubica en el tercer museo más visitado teniendo cerca de 5 millones de visitas anuales.

Este lugar se le adjudica gracias a la gran colección que existe en su interior, algo que no deja indiferente a ninguno de los visitantes.

El Museo Británico comenzó en el año 1783 en manos del coleccionista Hans Sloane, quien tenía más de 80.000 piezas de todo el mundo en antigüedades. Hans quería que esas piezas las pudiera ver todo el mundo y que además, siguieran estando presentes aún cuando dejara de existir.

Gracias a la gran cantidad de donaciones que fue recibiendo durante los tiempos venideros, el museo necesitó mudarse de lugar a un sitio mucho más amplio en 1857. En los siguientes años se fueron realizando ampliaciones en el propio espacio como sucedió con el Gran Atrio de Isabel II o la plaza cubierta con acero y vidrio realizada por el arquitecto Norman Foster.

Como sucede con la gran mayoría de los museos en Londres, la entrada al Museo Británico es gratuita. Si quieres ayudar y contribuir al mantenimiento de las obras, puedes dejar una donación al terminar tu recorrido.

El Museo se ubica en un barrio muy tranquilo llamado Bloomsbury, más precisamente en la calle Great Russel Street.

En su interior encontrarás más de 7 millones de objetos que están organizados según el tipo de procedencia. Es importante aclarar que la base fundamental del museo es el arte antiguo, a diferencia de lo que puedes encontrar en otros museos que son más generalistas como por ejemplo el Louvre. Tendrás dos plantas para recorrer en donde en cada sala estarán identificados los objetos según su origen.

En la zona baja del Museo Británico, vas a encontrar fundamentalmente piezas que tienen que ver con el arte egipcio, griego o mesopotámico, así como también algunas piezas que provienen de China.

Ya en la segunda planta, verás en la parte más al norte el llamado Gran Atrio para poder visitar allí los sacófagos y momias egipcias, una de las atracciones fundamentales del Museo Británico. También en esta misma planta estarán las salas de arte medieval europeo.

Visitar todo el Museo Británico te puede llevar casi un día entero, por eso y por la gran cantidad de personas que se acercan es bueno que intentes llegar a primera hora de la mañana o por el contrario a última hora de la tarde.

Como sucede con la gran mayoría de los museos, encontrarás exposiciones temporales que debes chequear según la época de año en la que lo visites.

Una de las salas que más público atrae es la de la Piedra Roseta de Egipcio comprada especialmente por el estado británico para este museo.

Lo ideal es que te hagas con un mapa en la entrada y puedas observar cuáles son aquellas salas que más te interesan para ir a visitarlas, ya que de lo contrario podrías pasar horas y horas viendo los millones de objetos que se encuentran en el interior.

Como dato particular, puedes reservar tus tickets online para no tener que hacer la fila cuando llegues al museo. Te darán una hora de visita que debes respetar. Si quieres saber un poco más sobre la historia de algunas piezas, puedes unirte a una visita guiada que hacen los días viernes, sábados y domingos llamada “Vuelta al mundo en 90 minutos”, y conocer así más sobre todos los objetos del Museo Británico. El tickets de esta visita guiada es de 12 libras y puedes reservarlo online.

    • Localizacion:

Great Russell St, London WC1B 3DG, Reino Unido

    • Como llegar:

Para llegar hasta el Museo Británico, lo mejor es que vayas hasta las estaciones de metro Holborn o Tottenham Court Road. También tienes posibilidad de tomar los autobuses de línea 1, 7, 8, 10, 14, 19, 24, 25, 29, 38, 55, 73, 98, 134, 242 y 390.

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta