Kensington Gardens

Si vas a visitar Londres, bien sabrás que se trata de una de las ciudades en donde existen mayor cantidad de parques naturales en pleno centro de la ciudad. En este caso nos referimos a los jardines que se encuentran delante del llamado Palacio de Kensington, de aquí que tome su nombre.

Todo comenzó cuando en 1689, Guillermo III compró una parte de lo que era en ese momento el terreno propio del Hyde Park. En ese terreno construyó una casa a la cual llamó Nottingham House. Todo lo demás, lo dejo para que fuera el jardín del Palacio de Kensington.

Poco a poco, con el paso del tiempo, el Kensington Gardens le fue “robando” terreno y espacio al Hyde Park, haciendo que se convierta en un maravilloso jardín que bien vale la pena visitar. En su momento se podía diferenciar la zona del Hyde Park del Kensington Gardens porque existía una pequeña zanja. Hoy en día están perfectamente separados unos de los otros.

Dentro del jardín, encontrarás puntos interesantes de visitar como el ya nombrado Palacio de Kensington, una estatua de bronce dedicada a Peter Pan, la estatua para la bella Orangery así como también la dedicada a George Frederick Watt.

Si te gusta el té inglés, existe un antiguo invernadero donde podrás tomar uno rodeado de toda esa naturaleza. Pero sin duda lo que más llama la atención de este parque es el Palacio de Kensington, lugar donde reside parte de la monarquía del país y que se hizo más famoso a nivel mundial por ser el lugar donde residía la princesa Diana de Gales. Justamente en conmemoración por su muerte, en el año 2004 se creó la llamada Diana Memorial Fountain, un lugar con 545 piezas de granito de Cornualles, en donde el agua llega desde lo más alto y se dispersa en dos direcciones distintas haciendo que se formen distintos tipos de cascadas, remolinos y burbujas alrededor. Como punto fundamental tiene tres puentes que te permiten acceder a él.

La diferencia más importante que existe entre el Kensington Gardens frente al Hyde Park es que el Kensington es mucho más formal ya que tiene toda una calzada empedrada lo que lo hace parecer un Jardín Italiano.

Como todo jardín y parque cuenta con un lago que se convierte en el punto de encuentro llamado Round Pond.

Otro de los puntos interesantes es el hecho de que encontrarás en su interior el llamado Elfin Oak, un tronco de un árbol tallado que tiene más de 900 años de antigüedad.

Y para quienes les gusta el arte, dentro del Kensington Gardens encontrarán el llamado Serpertine Gallery, una galería en donde se pueden ver piezas de arte moderno y contemporáneo.

El parque está abierto desde las 6 de la mañana hasta el atardecer.
Para llegar a él, tan sólo hace falta descender en la estación de metro High Street Kensington o Queensway. Si vas en autobús, las líneas 9, 10, 49, 52, 70, 94, 148, 390 y 452 te dejarán en el punto exacto del Kensington Gardens.

Aunque no se trate del lugar más extenso bien vale la pena su visita por todo lo que puedes encontrar en su interior, lo que te hará recordar también el lugar por donde paseó durante mucho tiempo la Princesa Diana de Gales. La visita a la fuente conmemorativa y la posibilidad de colocar tus pies para refrescarte con el agua que emana de las alturas es uno de los momentos más mágicos que vas a vivir en este parque en pleno centro de Londres antes de salir nuevamente a visitar el resto de sitios importantes en la gran ciudad.

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta