Taormina

Taormina es una pequeña localidad considerada entre las más bonitas de toda Sicilia, tanto por su entorno natural como por los monumentos históricos que presenta, que se encuentra sobre el Monte Tauro en la provincia de Messina.
El mar es uno de sus puntos fuertes, con sus aguas transparentes y su famosísima Isola Bella, en la bahía denominada Mazzaró. Es un hermoso islote a pocos metros de la playa, repleto de una frondosa vegetación y coronado por una original casita, que se puede visitar tranquilamente a pie atravesando una estrecha franja de arena. En este punto se forman dos pequeñas calas de guijarros de tamaño medio/grande, por lo que se aconseja equiparse con unas adecuadas zapatillas antideslizantes. El agua es transparente, muy fresca (incluso en verano) y es profunda a poco más de un metro de la orilla, por lo que es necesario tener cuidado con los más pequeños. Un teleférico permite desplazarse desde el centro de Taormina hasta la bahía, aunque también es posible hacerlo con el coche y dejándolo en el aparcamiento de pago que hay en la parada del teleférico.

Por otra parte encontramos su pintoresco centro histórico, que se visita perfectamente caminando, formado por calles estrechas y de tráfico limitado, donde el aparcamiento está permitido solo a los residentes. De hecho Taormina cuenta con dos grandes aparcamientos de pago, uno situado en la entrada sur (Porta Catania), a pocos pasos a pie del centro histórico, y otro situado en la entrada norte (Porta Messina), desde donde un bus gratuito acompaña a los turistas hasta el centro.

A continuación se propone una ruta que permitirá al turista visitar los puntos de mayor interés histórico y arquitectónico de la ciudad. Ésta se inicia desde la Porta Catania, pero si se llega a Taormina por la Porta Messina, se podrán invertir las visitas sin problemas.

La Porta Catania, antigua puerta de Taormina, está ubicada en uno de los muros que se alzaba en la ciudad y sobre cuyo arco, en el centro, se encuentra un escudo aragonés. Desde aquí se abre el Corso Umberto I, calle principal donde se encuentran casi todos los monumentos importantes. A pocos pasos de la Piazza Duomo hay una estupenda fuente barroca, y en la misma plaza se podrá visitar la Cattedrale di San Nicola, de estilo medieval. Continuando por el Corso Umberto, se encontrarán numerosos palacios y característicos callejones. Llegados a la pintoresta Piazza IX Aprile, lugar siempre repleto de gente tanto por los bares y restaurantes que se encuentran aquí como por el fabuloso panorama que ofrece desde su mirador, se verán la Chiesa di San Giuseppe, de estilo barroco, la Torre dell’Orologio, en la cual se abre otra antigua puerta de Taormina sobre otro de los muros de ésta, y una pequeña iglesia llamada Chiesa di Sant’Agostino. A pocos pasos de aquí se llega al célebre Vicolo Stretto, callejón estrechísimo en el que apenas cabe una persona. Más adelante se encontrará el Largo Santa Caterina, donde inicia la Via Teatro Greco y desde la que se accede a la atracción más importante de la ciudad, el Teatro Griego. Finalizada la visita a éste, se volverá hacia atrás y a pocos pasos del Corso Umberto se halla el Palazzo Corvaia, uno de los más importantes y mejor conservados de Taormina, donde se aloja el ayuntamiento. De regreso al Corso, se observa otra iglesia que es la Chiesa di Santa Caterina d’Alessandria y a cuyas espaldas se encuentra el Odeón, una pequeño teatro de época romana. Para finalizar, y caminando pocos metros más, se llegará al final del Corso que coincide con la Porta Messina, tercera puerta de la antigua muralla.

La ruta podría haber acabado aquí, o no. Se proponen otras tres metas más, a elegir entre ellas, según el tiempo disponible y los ánimos del turista.
La primera consiste en visitar la localidad de Castelmola, que se alza sobre la cima de un acantilado, a poquísimos quilómetros en coche, desde cuya plaza es posible admirar un panorama extraordinario de Taormina, de la costa Jónica y de la costa de Calabria, en la península itálica. La localidad cuenta además con restos de un castillo normando, una catedral y varias iglesias, pero lo más característico del lugar es el Bar Turrisi, un local de cuatro plantas, donde se podrán degustar estupendas especialidades sicilianas rodeados de esculturas y de un sinfín de objetos que representan la fecundidad y virilidad del hombre.
La segunda opción es la más dura de realizar. Se trata de la visita al castillo medieval llamado Castello Saraceno, al que se accede recorriendo a pie una bellísima escalinata que inicia cerca de la Porta Catania y que sube hacia el Monte Tauro. Poco antes de llegar a la cima se encontrará el Santuario della Madonna della Rocca, meta de muchísimos peregrinos. El castillo se encuentra bastante abandonano pero valdrá la pena subir hasta él para poder ver un magnífico panorama de Taormina, de todo el litoral y del volcán Etna.
La tercera y última consiste en permanecer dentro de centro de Taormina aprovechando para visitar otros puntos interesantes, como por ejemplo los jardines de la Villa Comunale o el Museo Siciliano de Arte y Tradiciones Populares que se encuentra dentro del Palazzo Corvaia, entre otros, o simplemente pasear a lo largo del Corso Umberto y por sus bonitas callejuelas, y tomar algo tranquilamente en alguno de sus innumerables locales.

Para aquellos turistas que vayan a transcurrir más tiempo en esta espléndida localidad, deberían aprovechar la ocasión para visitar las Gargantas de Alcantara (Gole dell’Alcantara en italiano). Se encuentran a pocos quilómetros de Taormina, yendo hacia el interior, englobado en el magnífico parque botánico y geológico de las Gargantas de Alcantara. Éste ofrece a sus visitantes un espectáculo único con sus aguas cristalinas, sus extraordinarios paisajes y senderos que permiten realizar agradables excursiones y paseos. Las Gargantas son desfiladeros de origen volcánico con paredes que alcanzan los 50 metros en su punto más alto y por donde circula el río Alcantara. Pueden ser visitadas desde arriba, siguiendo los senderos señalizados, pero lo más emocionante es hacerlo a través del body rafting, que consiste en recorrer el río caminando y nadando por sus aguas heladas, acompañados por los asistentes-expertos del parque y equipados con casco y chaleco salvavidas (que ellos mismos proporcionan), pasando por pequeñas playas y cascadas además de otros increíbles rincones del lugar.

En el interior del parque se encuentran varios servicios y entre ellos se halla una casa rural y dos restaurantes, en los que se podrán saborear productos típicos de la zona.

Teatro Griego de Taormina

El Teatro de Taormina, aunque de orígenes inciertos, se cree que fue mandado construir bajo el dominio de los griegos, a pesar de su aspecto de teatro romano. Por lo que se piensa, dicho aspecto es debido a que la estructura original con palco escénico, durante el dominio romano, fue transformado en anfiteatro, adonde se llevaban a cabo las luchas de gladiadores. Del antiguo palco se conservan solo algunas secciones de bloques a forma de cubo, situadas en la parte trasera del actual escenario.

Hoy en día es, junto con el Teatro Greco de Siracusa, centro de espectáculos, conciertos y eventos de vario tipo, principalmente durante los meses de junio a septiembre.

Los turistas que hayan elegido pasar por esta hermosa localidad, deben necesariamente visitarlo tanto por su interés arquitectónico como por la posición privilegiada en la que está situado, que permite contemplar el Etnapor un lado y por el otro, desde el mirador situado en la parte más alta del teatro, un espectacular panorama del mar Jónico. Dicho mirador se encuentra repleto de árboles y de una espléndida vegetación típicamente mediterránea (maquia), que ofrece a los visitantes un poco de frescura, muy agradable sobretodo en los meses más calurosos del año.

El Teatro está bastante bien conservado, con sus antiguas gradas de piedra aún presentes en varias zonas que permiten a los turistas de hacer una pausa y observar desde ellas el encanto que le rodea. Sin embargo, algunas de las gradas de piedra que están bastante degradadas, se encuentran actualmente cubiertas por otras de madera. La parte alta del teatro se halla rodeada por un estupendo doble túnel, parcialmente reconstruído, realizado con arcos que están sostenidos, por un lado, con columnas de mármol y, por el otro, con pilares de piedra.

Existen documentos que confirman que antiguamente, a las espaldas del palco había una serie de columnas de estilo corintio (algunos de sus capiteles se encuentran hoy en día en la parte trasera del actual escenario), con tres grandes aberturas a forma de pórtico que abrían paso al hermoso panorama mar Jónico-Etna, todo ello destruído a causa del paso del tiempo y sobretodo del abandono del teatro. Las columnas visibles actualmente son el fruto de un intento de reconstrucción de las originales que, desgraciadamente, son poco fieles a las mismas.

Recorriendo los varios rincones del teatro se observan numerosas de las antiguas columnas tumbadas por el suelo, aunque de la mayoría se conservan solo algunos fragmentos, así como el basamento de un pequeño santuario que se hallaba cerca del mirador.

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta